supercachondo69 escribió:
¿Es que nunca has visto cafeterías que usan ya cafetera de cápsulas? Pues yo si.
Sí, claro que las he visto. Mi primo tiene una distribuidora de cápsulas y cafeteras para restauración. Lo que ocurre es que suelen funcionar donde el café es un producto secundario pero es necesario que sea de calidad, es una forma de garantizar buen café sin complicarse la vida aunque sacrifiques margen.
A lo que me refería con las cafeterías es que lo que las está matando es la guerra de los márgenes. La cafeterías, particularmente de gestión familiar, compiten básicamente echándole horas y cuando eso no es suficiente ajustando márgenes, el problema es que la guerra de precios suele llevarles a bajar la calidad y con ello acelerar la caída. El mismo problema se aplica a las panaderías tradicionales que acaban sustituyendo el obrador por masas congeladas para competir con el "pan de gasolinera". Y aplica igualmente a muchos otros negocios.
La mentalidad de que con los chinos no se puede competir en costes es lo que nos mata. Quizás porque no hay que competir en costes.
Y mencionaba el tema de las cafeterías por sacar el "otro problema" de la economía española más allá de la falta de innovación: la falta de una cultura de la excelencia. La tendencia al suficiente, al aprobado justito, a hacer lo mismo que todo el mundo. Competimos en costes porque no tenemos una cultura de competir en excelencia.
Y no sólo en la hostelería. Salvando los problemas de financiación, se siguen vendiendo viviendas... pero lo de construir cualquier adefesio de ladrillo cara-vista y dar por supuesto que lo venderemos todo, eso se ha terminado. No hemos buscado la excelencia porque quizás no nos hacía falta.
Las carencias en innovación y excelencia son el verdadero lastre de nuestra economía. Otro ejemplo: si todos los 5 bares de la plaza en la que vivo sirven el mismo café, bollería y bocatas y yo tiendo a consumir 1 vez al mes, lo normal es que escoja uno de los 5 (sin demasiadas diferencias). Pero si los 5 buscan diferenciarse, especializarse, o simplemente mejorar su calidad, lo normal es que yo pueda llegar a consumir al menos 1 vez al mes en cada uno de ellos. Quizás no tanto, pero perfectamente podrían duplicar o triplicar mis posibilidades de consumo (cuánto ya depende de mi renta disponible).
Multiplica esto por los cientos de miles de bares que hay en España y puedes aumentar el PIB unas buenas décimas, quizás incluso más. Más que un cambio de gobierno necesitamos un cambio cultural.
Y esto no tiene vuelta de hoja, es eso o desaparecer. Los negocios del "aprobado justito" son los de las grandes superficies y las franquicias, cualquiera que pretenda competir contra eso sólo puede hacerlo con calidad, excelencia e innovación. Os dejo un post del casi siempre agudo Seth Godin sobre tomates cutres, lo mismo para las verdulerías:
http://sethgodin.typepad.com/seths_blog/2011/09/lousy-tomatoes-and-the-rare-search-for-wonder.html
cucio escribió:
Las visiones reduccionistas no son patrimonio exclusivo de los soviets, también tenemos el típico argumento ultraliberal tan querido en la tierra de las oportunidades de que el que es pobre es porque es un imbécil o un vago. Digo, ya puestos a salpicar la mala leche por todas partes.
Iba a mencionarlo en mi post

es tan absurdo el que ve a los ricos como explotadores sin escrúpulos como el que ve a los pobres como poco inteligentes, faltos de ambición o vagos. Son prejuicios más parecidos al racismo aunque algunos los exhiban como conciencia de clase.