Quiero compartir con vosotros un consejo que a mi me ha cambiado la forma de entender la orquestación. Lo vi en un video de youtube, y por desgracia, como no lo entendí en el momento de verlo, no lo guardé. Se me quedó grabado lo que decía, pero no supe bien a qué se refería.
Pero un día me vino a la memoria, probé...y empezaron a salir lucecitas . Sientiéndolo mucho en vez de explicarlo el compositor que tanto sabía, os lo tengo que explicar yo.
Pues bien, empezaba diciendo que le damos mucha importancia al color. A las texturas, a determinadas mezclas de instrumentos. Y ahí sí que me sentí reflejado, esa obsesión por mezclar instrumentos y en nuestro caso hasta librerías (este hombre era de orquesta real).
Y definió dos conceptos que ahora comprendo o empiezo a comprender: presencia y peso. Como la base de la orquestación. ¿A qué se refiere?
Pues pongo como ejemplo cuando yo tuve la revelación. Estaba haciendo un tema que 'no funcionaba'. Empieza tranquilo, con cuerdas haciendo melodías graves (en violines, con las violas siguiendo la melodía haciendo intervalos), con el resto de la orquesta muy en segundo plano.
Casi desde que empecé a componerlo, tenía una trompa acompañando la melodía principal. Pero aunque (en mi cabeza...) eso debía sonar de una forma, y lo estaba orquestando académicamente hasta el punto que yo sé, no funcionaba.
Como siempre, cometí el error de buscar fuera lo que está dentro. Mezclar librerías, usar EQ o compresión. Y en algunos momentos parecía que funcionaba, pero era muy forzado y desde luego no 'brillaba' como yo quería, era como un tema muerto.
Y comparé con un par de temas BSO con sonoridad parecida. Joer, sonaban como yo quería, como siempre uno termina echándole la culpa a las librerías a sus propias limitaciones.
Hasta que me di cuenta que una de ellas tenía una estructura muy muy parecida orquestalmente a lo que yo había hecho. Y me dio la tontería de grabar cuanto instrumentos con su orquestación y con VST...funcionaba perfectamente. Pero es que lo gordo es que había cogido la parte de la orquestación más parecida al tema que estaba haciendo. ¿Por qué cojones no funcionaba????
Y caí en lo que decía este señor, que hablaba de utilizar estos dos conceptos como primer (y casi único) método para crear planos. El ponía un ejemplo en piano de un acorde en una determinada octava, y explicaba lo que pasaba si lo interpretasen distintos instrumentos. Que, por ejemplo, los trombones sonarían a orcos, si era de flautas sonaría dulce pero de relleno y si era de clarinetes dos notas sonarían a una cosa pero la otra enguarría toda la orquesta. Como cada instrumento tiene puntos distintos de presencia dentro de su tesitura, algunos que apenas sirven para dar algo de color, otros que sirven para que se defina mejor lo que están haciendo, y otros que pueden hasta sobresalir entre toda la orquesta.
Porque a estas alturas todos sabemos más o menos la tesitura de los instrumentos, pero es importantísimo saber sus puntos de presencia. Es decir, dentro de esa tesitura lo que hace de colchón, lo que sobresale y lo que 'enguarra'.
Por ejemplo, en este tema que os comento el problema era que los instrumentos principales no estaban tocando en una tesitura en la que tuvieran presencia, y eran demasiado 'blanditos'. Y al estar demasiado graves, el contrabajo se iba a sus registros más graves, dejando encima poco espacio para que otros instrumentos sonaran definidos en la zona intermedia, con lo que los arreglos acórdicos tampoco funcionaban.
Y probé con los dos instrumentos principales de la melodía, violines y trompas. Era una melodía que empezaba en RE4, sin grandes saltos. La fui subiendo de tono hasta encontrar ese punto de presencia en el que trompas y violines tuvieran consistencia, y lo encontré en LA4. Subí esa quinta todos los instrumentos y se me pusieron los pelos de punta.
Siendo la misma melodía y los mismos acompañamientos, empezaba a oirse todo, la melodía sobresalía, los acordes más graves daban cuerpo, era como si la idea fuera la misma, pero la hubiera cambiado de arriba a abajo. Una pasada! Los violines se oían mejor, a pesar de que la subida no era grave la trompa parecía otro instrumento. De apenas dar un poco de color, era el punto justo en el que se oía perfectamente cada nota por encima de la orquesta a pesar de no tocar fuerte.
Es lo que decía él: sin tocar ni un poco los volúmenes, los instrumentos importantes adquieren más presencia y más peso, porque están en una tesitura ideal para su función. No basta con imaginar un arreglo para un instrumento, hace falta que esa función la realice bien en esa tesitura, porque si no o tenemos que cambiar el arreglo buscando otra zona de presencia, o nos estamos equivocando de instrumento.
Con la misma filosofía, por ejemplo, acompañé un divisi de viola haciendo la melodía principal y el resultado fue espectacular. Al estar en una tesitura de más presencia aún que los violines, le da un caracter más 'sforzando' que le viene estupendamente a la melodía.
A partir de ahí cogí instrumento por instrumento y lo revisé con este concepto. Al subir de tono, tuve que cambiar algunos volúmenes, uno o dos instrumentos los cambié de octava y creo recordar que sólo uno cambié el arreglo. Ahora la orquestación brilla mil veces más, sólo por pensar de otra forma. Pero es que al sentirse mucho mejor el tema en conjunto, ahora la cabeza te pide re-arreglarla, porque es como si admitiera muchas más cosas cuando antes las metías con calzador: sólo daban color.
Ahora estoy arreglando otro tema 'muerto', de esos que no funcionan. En este caso era al revés, he bajado tres tonos porque el problema era que en la parte más densa y ruidosa demasiados instrumentos entraban en su tesitura con más presencia, y había una lucha demasiado encarnizada que enguarraba todo. Sonaba todo como demasiado estridente.
Sin embargo con tres tonos menos, los instrumentos principales se hacen mucho más presentes (estaban en un punto demasiado alto, cuando de ser presentes pasan a ser chirriantes) y los secundarios se quedan en segundo plano y suena con muchísimo más cuerpo y menos a VST.
Aunque ha sido poco tiempo, el resultado ha sido tan espectacular que quería compartirlo. Por lo que estoy viendo, lo principal es que los instrumentos que llevan el peso, especialmente si son melódicos estén en su tesitura perfecta de presencia, que los que estén más en el fondo hagan justo lo contrario (o al menos en tesituras que tengan una presencia mucho menor), y los que vayan haciendo pequeños arreglos que queramos que sean audibles vayan entrando y saliendo de esa zona.
Espero que se entienda...mi teoría musical no da para más.
Salu2!